Aprovechando que nuestra amiga Bea se ha ido a pasar un fin de semana a Barcelona, he decidido completar las entradas de nuestro viaje. Lo tenía muy abandonado, lo sé.
Era nuestro último día en la ciudad condal, y nos apetecía tomárnoslo todo con relax y filosofía. Nada de colas para ver monumentos, ni de pateadas infinitas a rebufo de los grupos de turistas japoneses.
A primera hora bajamos hasta las Ramblas y el barrio gótico; la mañana la pasamos ojeando tiendas y puestos, a estas alturas no nos había comprado casi nada, y eso, no se podía permitir!!!!
El tiempo seguía acompañando (que sol!que luz!que calorín!), y nuestra peregrinación por terrazas barcelonesas nos llevó a pagar la caña más cara hasta el momento (3.30 euros!!!! Me pregunto si estaba fabricada por un monje alemán, o si contenía oro procedente del anillo único. "Travelbar", te tenemos fichao pa los restos!!!)
Entre tienda y tienda, nos llegó la hora de comer, y en esta ocasión nos inclinamos por un mejicano situado en la carrer del Banys Nous. "Panchito" es el nombre; habíamos leído buenas críticas por internet (nunca sin mi Tripadvisor) y la simpatía del camarero nos acabó de animar.
La comida es casera y buenísima; nosotras comimos a la carta, pero tienen una opción de menú del día muy interesante (10.50 euros). Antes de irnos, el camarero todavía tuvo el tiempo (estaba él solo para todas las mesas) de invitarnos a un par de chupitos de tequila. Viva Méjico!!!
Por la tarde Rambla p'aquí, Rambla p'allá...gótico arriba, gótico abajo...A última hora, ya agotadas, no se nos ocurrió otra cosa que ir al cine (definitivamente, este viaje estuvo plagado de cosas especiales y diferentes). Justo al lado de la Plaza de la Universitat, fuimos a los cines Aribau; en la zona hay unas cuantas salas, muy cerca unas de otras.
Con todo el pesar de nuestro corazón, teníamos que ir pensando en la vuelta. Eso sí, volvimos con la sensación de que Barcelona es una ciudad viva, donde cada rincón te puede sorprender y maravillar.
La mañana de nuestra partida, y haciendo honor a nuestro sistema de vida en la ciudad, nos paramos en una terraza a tomar una última caña. Adeu Catalunya!!
4º día en Barcelona.Después del "relax" del Oktoberfest, hoy tocaba volver a coger ritmo. A primera hora, directas al Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (a escasos pasos de nuestro apartamento). Los domingos es la visita gratuíta, e incluye la entrada a varios pabellones, además de todos los exteriores. Al ser todo gratis no hay visita guiada. Durante la semana:
-visita guiada-14 euros
-visita libre- 8 euros
El recinto es impresionante, una pequeña ciudad modernista dentro de la propia Barcelona. Los jardines son preciosos y al estar rodeados de pabellones y edificios modernistas, ganan muchos enteros.
El Hospital está en pleno proceso de restauración. Nos dio la sensación de que en el momento en el que todo esté restaurado y acondicionado, no habrá museo o monumento en Barcelona que le haga sombra. Pero mientras tanto, creemos excesivo pagar 8 euros de entrada; no sabemos que tal es la visita guiada, suponemos que será superinteresante. Cualquier opinión al respecto será bien recibida.
Como visita gratuíta y para comenzar el día, es totalmente recomendable.
Al salir, cogimos el metro para ir directamente a la Iglesia de Santa María del Mar. Maravillosa, solo se nos viene esa palabra a la cabeza; aún careciendo de excesiva ornamentación, te deja con la boca abierta. Me pasé toda la visita (entrada gratis) intentando acordarme del argumento de "La catedral de mar"(de Ildefonso Falcones), pero na!mi memoria colabora cuando le da la gana. Solo recuerdo que va sobre la construcción de la iglesia y sé que el libro me gustó (toma crítica literaria!!!!)
El paseo dominguero por el barrio de la Ribera y el Born nos encantó, mucho local de moda, tiendas cuquimonis....un ambiente perfecto,
Entramos en el antiguo mercado del Born, un espacio cultural en la actualidad, donde también se conservan las ruinas del barrio (destruido en el año 1714 por Felipe V, en el contexto de la Guerra de Sucesión, o algo así, perdónenme los barceloneses)
Como el tiempo acompañaba, decidimos dar un paseo mañanero por el Parque de la Ciudadela (¿el Retiro de la ciudad condal?). Llegaba la hora de comer, y después de la caña pertinente, nos fuimos directatamente a un coqueto restaurante llamado "La llavor dels Origens". Haciendo caso de la guía Lonely Planet, íbamos a pedir de mano un menú de tapas (19.20 euros por persona), al que la guía define literalmente como "una ganga", pero al ver la carta nos decidimos por un menú más clásico. Si la memoria no me falla probamos ensalada de lentejas, manzana y pulpo, ensalada de faisán confitado y melocotón(primera vez en nuestra vida que comíamos faisán), panadons de espinacas a la catalana y queso de cabra(empanadilla de toa la vida), coca de pato con cebolla e higos, requesón con miel.....buff!!!salivo acordándome. Todo muy rico y abundante (que para que nos vamos a engañar, cuenta y mucho). Aproximadamente salimos por unos 20 euros por cabeza.
Dato tonto: muchos de los alimentos son ecológicos, cosa que a nosotras, realemente, nos la trae al pairo.Pero queda dicho.
También cabe mencionar la importante carta de vinos que tiene (no hay vino de Cangas, que conste.jajajajajaja)
Para bajar la comida no se nos ocurrió otra cosa que ir andando a la Barceloneta (maldita la hora!!); parece una distancia corta, pero no lo es!!(es lo que tiene no entender la escala del mapa) Aprovechamos para acercarnos a la Torre de St. Sebastiá. Allí, después de una larga cola conseguimos coger el teleférico. Hay que tener en cuenta que la primera parte de la espera se hace abajo, pero una vez subes en los ascensores y ya te ves surcando los cielos, llegas arriba y ves como la cola, simplemente, cambió de lugar. El ticket de ida son 11 euros y el de ida y vuelta 16.50 euros.Hay una opción que incluye solor subir a la torre (5.50 euros. La mayor estafa conocida después de las preferentes. Sin exagerar)
Las vistas desde el teleférico son muy bonitas, pero desde mi punto de vista no impresionantes. Eso sí!!Abstenerse personas con vértigo.
El final del recorrido es en Montjuic, en los jardines de Mirador. Al llegar allí, nos sentimos algo perdidas la verdad; ni un triste cartel que te indique donde leches estás y donde se encuentra el resto del mundo. Echamos a andar por intuición, sin sentido vamos! hasta que conseguimos llegar a la Estació Parc. Montjuic. Allí, para subir al Castell puedes coger el 2º teleférico (o funicular, a esas alturas no teníamos claro nada) o el bus 150. Para ambos dos medios de transporte se pueden utilizar los bonos de metro.
¿Qué decir del Castell de Monjuic....?Bah!!!bonitas vistas sin más; al castillo no se puede acceder, es resultón, pero nada del otro mundo. A ver!el sitio es muy guapo y al atardecer más, pero entre el cansancio y la sed...no éramos muy objetivas que diagamos.
Para bajar lo mismo de antes, o telerérico o bus 150. El primero se conecta con el funicular que te lleva hasta la estación de metro de Pararell (el día que fuimos nosotras esta segunda conexión estaba averiada, como no!!). Con el bus llegamos hasta la Plaza de Espanya; depués de varias conexiones de metro acabamos en la Avenida Gaudí tomando unas bien merecidas cañas en una terracina.Por cierto, las más baratas encontradas hasta ese momento en BCN. a 1.95 euros!!! (Bar Bocinet, típico chigre regentado en la actualidad por chinos. Qué visión tiene esta gente!!)
De regalo, dejo una fotuca de uno de esos rincones sorprendente que te encuentras callejeando.
Y llegamos al tercer día de nuestro viaje! Con las entradas compradas por internet ( http://www.parkguell.cat/es/compra-de-entradas/compra-individual/?gclid=Cj0KEQjw_byiBRCu9qm5lc28ufgBEiQAWq-ta_iSZ4sTtkOpewc9-6YOsb6Q4BV8qp7Cd_V4b6DCGjQaApra8P8HAQ )nos ahorramos un eurillo (taquilla: 8 euros; web: 7 euros) y seguramente mucho tiempo de largas colas. Para llegar al parque tuvimos que llegar a la parada de metro de Valcarca (L3); también se puede acceder al parque por la parada de Lesseps, pero creo que esta última queda más a desmano.
Al bajarse en Valcarca, ya se encuentran carteles que te van indicando donde está el acceso al Park Güell. Subiendo por las escaleras mecánicas de la Baixada de la Gloria se llega directamente a una de sus entradas. Menos mal que las escaleras te suben solas, porque el ascenso es de los de marcar y subir glúteos!(daba vértigo y todo la cuestita).
Si por otro lado se elige utilizar la parada de metro de Lesseps, hay que caminar un trecho mayor; la única "ventaja" es que se llega a la entrada principal (que viste más), pero desde nuestro punto de vista no merece la pena.
Parte del parque es gratuíta, pero lo realmente importante es de pago. En las zonas abiertas a todo el mundo te encuentras con mucha gente caminando con sus mascotas o haciendo deporte (la moda del running nos invade); un lugar de lo más agradable para pasear tranquilamente.
Hay que tener en cuenta, que al comprar la entrada, hay que elegir la hora de la visita; algo que parece fácil, pero que no lo es!En nuestro caso y por votación unánime, nos pareció que las 11 era la hora ideal. Según tenemos entendido, tienes un margen de media hora para acceder, si traspasas ese margen, la entrada ya no será válida. Entramos por la Plaza de la Naturaleza, donde se encuentra el típico banco ondulado decorado con trencadís.
A la hora que llegamos nosotras, todavía se podía encontrar un huequín para hacerse una foto, porque según va avanzando la mañana es práticamente imposible, aquello se llena de japoneses sacando 100 fotos por segundo y no hay manera de acercarse. Siguiendo el mapa que nos entregaron al entrar, tranquilamente visitamos el Pórtico de la Lavandera (nos encantó muy mucho), la Sala Hipóstila, la Escalera Monumental (donde se encuentra la famosísima salamandra), la Casa del Guarda (cola kilométrica, la descartamos directamente) y la Conserjería (estas dos últimas son las denominadas casas de mazapan.
Nota tonta : Ojo con los pajarracos!!!Mu bonitos, mu bonitos, pero vacían sus intestinos que dan gusto!! No tienen piedad.
Una vez acabada la visita, nosotras decidimos dejar el parque; hay mucha gente que aprovecha para hacer picnic (hay bastantes zonas habilitadas para ello), pero en nuestro afán por turistear y por no cargar con mochilas llenas de comida (para que nos vamos a engañar), bajamos dando un paseo hasta Lesseps y de ahí directas a la Plaza de Espanya (en metro por supuesto!está todo a tomar por....), donde, no sabemos muy bien como, acabamos en el Oktoberfest de Barcelona!!! Nuestra intención era subir al Castell de Montjuic, ver el CaixaForum y la Fuente mágica, pero una vez entramos en la carpa para comer y tomar una cervecina.....el acabóse!!! Nos integramos en un periquete, nuestros viaje a Munich nos había curtido en estas lides.
Pasamos una gran tarde entre cervezas, cánticos y bailes varios. Típico, típico catalán no fue, pero apoteósico un rato. En un viaje es muy importante saber improvisar!!
A última hora, ya de noche y sintiéndonos algo culpables por las horas invertidas en la jarana, decidimos ir a ver el espectáculo de música, luces y agua de la Fuente Mágica de Montjuic (estaba al lado) Allí también lo pasamos pipa. Desde la famosa "Viva Barcelona" de Montserrat Caballé y Fredie Mercury, pasando por The Killers, One direction, Bastille...hasta Bethoven y su Cabalgata de las Valquirias.
Resumiendo, un gran tercer día con una guinda perfecta!!!
Si lo llegamos a saber, nos hubiéramos comprado calzado de treking. Menuda jornada maratoniana nos pegamos este día!!
A primera hora, nos fuimos directas a la Sagrada Familia (a 5 minutos de nuestro apartamento). Para evitarse colas kilométricas (literalmente kilométricas), compramos las entradas al templo por internet (http://www.sagradafamilia.cat/sf-cast/docs_serveis/infoTarifesInd.php). Hay muchos tipos de tarifas, en nuestro caso nos quedamos con la entrada sencilla (visita libre sin ningún tipo de extra): -general--14.80 euros
-estudiante--12.80 euros
Comentar que no nos comprobaron las entradas en ningún momento, leen solamente el código de barras y no te preguntan ni te piden nada, o sea, que si hubiera pagado yo también la tarifa de estudiante, ni Dios se hubiera dado cuenta, y tan ricamente me hubiera ahorrado 2 eurillos.
Hablando de ahorrar, para no gastar en la audioguía (en cada viaje vamos a peor), nos descargamos una para el móvil en www.audioviator.com (menudo descubrimiento!!) No es la oficial, y sobre todo de da información de las diferente fachadas, pero superútil y gratis!!!! (no teníamos claro la legalidad del asunto...)
La Sagrada familia es impresionante tanto por fuera como por
dentro; desde mi punto de vista una visita imprescindible.
Con la entrada básica tienes acceso al templo, al museo (maquetas y reproducciones), a un claustro (más bien un cubículo donde se les ocurrió poner las taquillas), a una exposición de Gaudí y la naturaleza (igualito que si estuvieras en un centro de interpretación) y a las escuelas provisionales. Quedamos encantadas con la visita, además no nos encontramos con la masa turística que ya se intuía a nuestra salida.
Cogiendo la famosa Diagonal barcelonesa nos dirigimos al Paseo de Gracia. En el camino pudimos admirar la fachada de la Casa de les Punxes (joya modernista que te cuesta dejar de mirar). Paseando, paseando y ya en el Passeeig de Gràcia, llegamos a la famosa Pedrera y...chasco!!Toda tapada por obras (que suerte la nuestra!)Pues nada, seguimos caminito de la Casa Batlló; un edificio totalmente mágico y atrayente. No entramos a verlo por dentro porque la entrada cuesta 21 euros de na!(en serio, 21 euros???Tienen a Gaudí resucitado explicando la visita??)
Y seguimos caminando!Llegamos a la Plaza de Catalunya y de ahí a las Ramblas. Con el bolso amarrao cual señoras en el metro, nos dedicamos a pasear y disfrutar del ambiente de la zona.
Nota tonta: no encontramos la fuente de Canaletas a la primera, pensábamos que o nos estábamos quedando ciegas o que la habían escondido pa tocar los coj....A la segunda pasada, la encontramos al principio de las Ramblas; solo decir que la sobrenombramos Cagaletas. En serio culés, no teníais un sitio con más empaque para celebrar los triunfos??
Ya sedientas, decidimos hacer parada en el Mercado de la Boquería. Muchísimos puestos de comida (los precios bastante subidos la verdad), también algunos directamente orientados a los turistas extranjeros (los españoles no compramos vasitos de fruta variada, eso que eh??)y pequeños stands convertidos en restaurante de tapas.
Abriéndonos hueco, llegamos a un baretillo dentro del mercado, que justamente también se llamaba la Boquería. Nos tomamos dos cañas con sabor a gloria bendita, a unos módicos 2.40 euros la caña (so madre!)
Nota tonta2: intentamos tomarnos algo en el conocido Pinotxo, regentado por Juanito (carismático dueño que sigue sirviendo cañas a pesar de que ya dejó la edad de jubilación lejana) IM-PO-SI-BLE! Que manera de agolparse la gente!!. Llegamos a pensar que regalaban las consumiciones. Pasando de pelearse por encontrar un minihueco.
Después nos perdimos un poco por las estrechas calles del Barrio Gótico, llenas de todo tipo de comercios y de gentes. Acabamos comiendo en un chino cualquiera (no hay nada más mítico.jajajajajaja) y para bajar todo el glutamato seguimos callejeando; así llegamos al Passeig de Colom. Con el calor que hacía a esa hora, la brisa marítima la sentimos como un lujo. Un ratín señalando como los tontos e imitando a la estatura de Colon (a dónde narices apunta?) y a sentarnos para relajar algo. Estuvimos tentadas a dar un paseín en barco, más que nada porque es media hora de relax asegurado, pero al final, nos quedamos todas tiradas en unas escaleras del puerto disfrutando de las vistas y de los rayos de sol (mucha mejor decisión)
Siguiente parada: La Catedral (Pla de la Seu). La entrada son 6 euros, pero tiene un amplio abanico de horarios gratuítos (laborales: 08:00-12:45 y 17:15-19:30. Domingos y festivos: 08:00-13:45 y 17:15-19:30) Clásica catedral gótica, donde también se puede acceder a un bonito claustro lleno de ocas (ver a los turistas cebarlas a pan, te da una nueva visión de lo imbécil que puede llegar a ser la raza humana)
Con la guía (lonely planet forever) en ristre y el mapa pegado a los ojos iniciamos la búsqueda del Temple Romà d'August (Carrer del Paradis 10). Bastante difícil de localizar; una callejuela detrás de la Catedral que pasa totalmente desapercibida.
Encerradas en una especie de patio de vecinos se encuentran 4 altas columnas corintias que pertenecieron a un importante templo romano (s.I). De las pocas cosas que hay gratis en Barcelona!!Como curiosidad, está genial.
Siguiendo caminito y pasando por la Plaza San Jaume, llegamos a la Sinagoga Mayor (carrer de Marlet 5.), que es una sinagoga porque ellos lo dicen, pero bien podría ser una casa antigua cualquiera. La entrada son 2.50, pero leyendo en la guía vemos que dentro no hay casi nada, y que ni siquiera los arqueólogos e historiadores están de acuerdo con que sea la Sinagoga Mayor (en serio?? Mi, no entender).Na!que entre Rita.
La siguiente parada fue la Iglesia de Santa María del Pi. Las plazas que hay alrededor son superbonitas y llenas de vida. Puestos de artesanía...comida ecológica (no soporto esta moda, pero es lo que hay)...todo muy medieval.
La entrada a la iglesia son 4 euros. Como dato, añadir que el rosetón es uno de los más grandes del mundo (o eso dice Mr.Lonely planet).
Buff!!!ya debíamos llevar sobre nuestras piernas unos cien kms! (por lo menos), pero como el tiempo y la luz nos acompañaba, decidimos hacer una parada más. El Antic Hospital de la Santa Creu (hoy en día Biblioteca de Catalunya). En este hospital fue donde falleció A.Gaudí. La sala de lectura está abierta a todo el mundo; es amplia con el techo de piedra abovedado. En las fotos que se ven por internet parece todo más grande y amplio la verdad, pero de todas maneras es una visita agradable; además en los jardines que dan acceso a la biblioteca hay muchísimo ambiente (bueno, jardines jardines no son. Pero hay verde, y algún arbol.jajajajaj)
Y así se nos fue el día!agotador sí, pero lleno de rincones preciosos, plazas agradables, terraceo veraniego, Gaudí everywhere. Encantadas!!
Nota tonta3: Entre nuestros múltiplos paseos arriba y abajo, visitamos diferente plazas que no pude mencionar más arriba (ya quedó todo bastante espeso la verdad) -Plaza Reial--bonita plaza aportalada (¿se dice así?) con fuente central y palmeras alrededor -Plaza de Sant Josep Oriol--detrás de Santa María del Pi. Gran lugar para aplastar el culo y descansar. Aquí nos zampamos un gofre XXL en plan cochonas. -Plaza de Sant Jaume--donde se encientran "enfrentados" el Ayuntamiento y el Palacio de la Generalitat. -Plaza de Ramon Berenguer el Gran--aquí estuvimos tomando algo, y sabemos, porque lo leimos, que hay vestigios de murallas romanas, pero por más que miramos....no nos quedó muy clara su ubicación.
Como todos los años por estas fechas, el viaje "europeo" es imprescindible. Aunque no todos están reflejados en este blog, ya llevamos unos cuantos tours hechos: Bélgica, Praga, Munich, Budapest, Lisboa....Por una vez, en nuestro periplo anual, nos decidimos por territorio español (por el momento al menos!). La Barcelona hechicera que cantaba el gran Peret.
La decisión, como siempre, fue una confluencia de factores (vuelos disponibles, precios, expectativas, fechas inamovibles...). Después de buscar y desesperarnos buscando vuelos baratos desde Asturias (no existen, son los padres), tuvimos que rendirnos ante la evidencia y rastrear otros aeropuertos. Los mejores y más baratos vuelos siempre suelen salir de Madrid o Barcelona (mucha oferta, es lo que tiene!).Pero!! (siempre hay peros) como he mencionado más arriba, salir de Asturias es caro (mucho más si pretendes comenzar tu viaje en Cangas del Narcea). En tren a Madrid ida y vuelta unos 79 euros, el Alsa (desde Oviedo) unos 64 euros,los aviones a ambas ciudades tienen precio de lágrima de unicornio, de la gasolina mejor no hablar. En fins!Todo un despropósito.Lo de "patria querida" lo llevamos tatuao en el cerebro y no hay quien salga de ella.
Amables asturianos intentando salir del Principado para hacer turismo.
Vale!!Siguiente opción : aeropuerto de Santander ( http://www.aena-aeropuertos.es/csee/Satellite/Aeropuerto-Santander/es/). A dos horinas de Oviedo, todo autopista (excepto el tramo que queda de Unquera-Llanes.No hay nada fácil y sencillo oyes!). Aquí estaba la solución, tiene Ryanair!!(bendito seas O'Leary!). Después de buscar todo tipo de opciones, la ganadora fue Barcelona; las escasas horas que habíamos pasado de escala en nuestro viaje a Budapest nos habían dejado muy buen sabor de boca.
Solo nos quedaba encontrar un lugar donde habitar esos días en la ciudad condal.Fácil?no?Ay!!no sabíamos lo que nos deparaba el mundo del alquiler vacacional barcelonés!!
De un tiempo a esta parte, en nuestros viajes, siempre tiramos de apartamentos. Nos resulta muy cómodo para pasar unos días, además del ahorro que supone hacer los desayunos y algunas cenas con compra del super.
Llevábamos todo el verano viendo en las noticias las movidas de los alquileres a guiris en zonas como la Barceloneta, pero pensamos que eso no iba con nosotras; mujeres, españolas, de turismo monumental....nos tendrían que poner una alfombra roja!!
Centramos nuestras búsqueda en booking.com y en wimdu.es. Nuestra sorpresa llegó, cuando empezamos a comprobar que todos los apartamentos compartían una serie de características bastante "tocacojones"; por ejemplo, en casi todos te exigen un depósito reembolsable por posibles desperfectos, hasta ahí bien, nada raro. Peeeeeero, el susodicho depósito suele rondar los 150-200 euros!.¿Qué somos?¿Millonetis??En muchos casos esta cantidad de dinero era superior al propio precio del alquiler!. No sé a que se dedica la gente cuando viaja, pero a mí nunca me dio por romper ventanas o agujerear bañeras!La indignación frente a la página de búsquedas iba subiendo de manera exponencial. Algunas veces, con suerte, puedes tratar con el dueño y llegar a un acuerdo.
Pequeños accidentes domésticos. Lo más normal
Otro de los gastos que no llegamos a entender del todo, es el suplemento de limpieza (entre 45-65 euros). No es que venga un mayordomo a diario y te limpie toda la casa,no. Simplemente es un extra que te cobran por limpiar a tu salida. ¿De qué vais? De toda la vida de Dios, que yo sepa, eso es un gasto que viene incluído en el precio total. (grado de ofensión subiendo....)
Despúes de mirar miles de sitios, ya teníamos claro que había que buscar el mal menor. En nuestro caso, ese mal menor se llamaba Joan. Alquilaba un tranquilo apartamento al lado de la Sagrada Familia. En principio pudimos tratar con él el precio del depósito y no tenía ningún suplemento de limpieza, siempre y cuando lo dejáramos todo limpio y reluciente. Si no, se podía contratar el servicio de limpieza por 45 euros. Chico!!!ye un pisín de 60 metros cuadrados! A precio de oro la lejía no??
Nada, nada, nosotras limpinas como somos no contratamos un carajo.
La vida todavía nos deparaba más sorpresas, en un último e-mail de confirmación de detalles, nuestro querido Joan nos pregunta que si vamos a llevar sábanas o si vamos a utilizar su económico servicio de alquiler (10 euros por cama). WTF?? Yo ya echaba humo por los ojos. En serio, cómo se pretende que metamos sábanas para una cama de 135 en una maleta de mano??Ni el inventor del Tetris puede.
Aceptando que no había remedio, nos contentamos con que no nos pidiera un riñón por respirar el aire del piso o algo así.
Todo controlado!Solo quedaba subir a coche, recorrer tropecientos kilómetros, coger un avión al Prat, luego un tren a la Estación de Sants, una línea de metro y...listo!! (lo pienso y sudo, en serio)
Para dejar el coche en el aeropuerto de Santander hay diferentes opciones : aparcar en el propio aparcamiento de Aena (carero, carero), dejar el vehículo tirao en el aparcamiento de un Eroski cercano o utilizar una parking privado que hay al laíto ( http://parkingparayas.es/ ).Nosotras cogimos la tercera opción, un precio supercompetente (nos ahorramos unos 13 euros en comparación con el de Aena), te llevan y te van a buscar a la Terminal y para rizar el rizo, nos lavaron el coche por fuera (buena falta le hacía a mi pobre Seat).Un servicio totalmente recomendable.
El viaje en avión es un periquete y una vez en el Prat, solo se tiene que coger el tren que para en la Estación Central de Sants. Hay que tener en cuenta que si se coge un bono de metro de 10 viajes (T-10. 10.30 euros) es válido para el tren, pero el billete sencillo de metro (2.15 euros) no!En este caso se tendría que pagar además un billete de tren que son 4.10.
Buf!!creo que todos los detalles están cubiertos!Organizar un viaje es como hacer una tesis doctoral.
A nuestra llegada, por fin, a nuestra nueva casa (por 5 días) pagamos lo que teníamos que pagar, hicimos una compra más que decente en un supermercado y salimos a tomarnos unas más que merecidas cañas; eso sí, con vistas a la Sagrada Familia, que ya estábamos de turismo!!